Bella Flor es una casa familiar.
Empezamos como empiezan las cosas buenas en Puerto Rico: en familia, con
treinta años de oficio floral en nuestro equipo, entre Puerto Rico y
Estados Unidos. Desde 2011, ese oficio tiene taller propio en Hato Rey.
Hoy somos la floristería que trabaja los siete días de la semana — la que llaman
cada mañana las casas más exigentes del área metro, la que monta
convenciones de más de cien piezas. Y la
que compone, a mano y una por una, las flores del día más importante de tu
vida.
Lo que nos mueve no ha cambiado: una flor dice lo que uno no siempre sabe
decir. Por eso cada arreglo sale de este taller revisado por los mismos
ojos de siempre — los de la familia.
Del ramo de una boda íntima al salón de una gala: la misma mano, el mismo
estándar, el mismo apellido respondiendo.